lunes, diciembre 12, 2005

Aforismos políticos y sociales (II)


Sobre la moral anarquista.

Según algún autor anarquista, el hombre posee un "instinto moral". ¡Instinto moral! No hay concepto más contradictorio. El instinto es como es. El instinto es puro, porque no depende del intelecto (es pura naturaleza). El instinto es el conjunto de impulsos más primarios en toda especie animal (incluido el animal llamado "hombre") que ayudan a su perpetuación y adaptación constante al medio. La misión primordial del instinto es proteger y perpetuar la especie.

La moral, por el contrario, es administrada por el intelecto del hombre para someter al instinto, como un domador de circo somete a sus leones. Si la naturaleza del hombre lo empujara hacia la solidaridad y el amor al prójimo, como pretende el anarquismo, la moral sería total y absolutamente innecesaria.

Es cierto que la moral diferencia al hombre del resto de especies, ya que puede ser entendida como la capacidad de oponerse a los propios instintos naturales, facultad que, efectivamente, sólo se halla en el hombre.