miércoles, septiembre 21, 2005

Aforismos políticos y sociales (I)



Contra la necesidad del martirio.


No ha de haber más muertos por una causa. Ha de haber vivos por una causa. Y la causa suprema ha de ser la construcción de un paraíso en la tierra, en esta tierra; la causa suprema ha de ser la emancipación de los individuos que realmente aspiran a la libertad, libertad de crear.



Contra el concepto tradicional de patriotismo.


1. El mayor acto patriótico no ha de ser morir por la Patria.

La Patria no es un cementerio.

El mayor acto patriótico es vivir y crear.

Una Patria conducida por individuos amantes de la vida, dirigida por creadores: esa sería una Patria gloriosa.

2. El Poder ha estado demasiado tiempo influenciado por los enemigos de la vida, aquellos que conciben la muerte como algo deseable. La misión de los que están vivos es vivir, no es morir. No hay honor en la muerte, máxime cuando la vida que se ha llevado es la vida de un esclavo ciego, sordo y mudo. ¿Que hay recompensa en un "más allá"? Eso no justifica que haya que negar el "más acá". La otra vida no implica que haya que renunciar a esta vida.

Aforismo sobre la desigualdad existencial.

Las personas son iguales en tanto que tales, pero son radicalmente desiguales en su actitud vital.
La esencial dicotomía respecto de la actitud vital entre las personas es la que se da entre el vulgo y el individuo. El hombre vulgar es individuo sólo en el sentido de que es indivisible, pero es vulgar porque presenta una actitud vital común, ordinaria, sin distinción o particularidad notable (es decir, sin individualidad).
En contraposición, el auténtico individuo (en sentido existencial) es aquel que alberga en su espíritu una exepcionalidad que lo aparta y opone a lo ordinario. Dicha excepcionalidad no consiste en una capacidad especial para hacer algo (un hombre vulgar puede poseer, de hecho, una capacidad excepcional para algo), sino más bien en una disposición existencial propia y genuina, un modo de pensarse y situarse a sí mismo ante el misterio de las realidades que lo aleja y aísla del común de las gentes.